viernes, 16 de abril de 2010

No te salvará tu belleza

Tengo tu cabeza entre mis manos, querida B. Apenas te conozco, te he visto tumbada en tu cama: eres guapa. Me pareciste guapa. Si no estuvieramos aquí sino allá, te querría pagar una copa. Pero tú tienes otras drogas mejores directamente en tu vena. Tienes el seno derecho más grande que el izquierdo, y unos pezones pálidos, muy pálidos, como si te faltase la sangre, pero tu sexo y mi sexo, el sexo en general, me dan completamente igual. ¿Te falta la sangre, B.? Yo tengo tu cabeza, cubierta por un sudario azul, como todo el resto de tu cuerpo sin ropa, entre mis manos. Noto debajo tu nariz, y aunque tus ojos están cerrados con esparadrapo adhesivo y translúcido, no he podido evitar deslizarte los dedos, mis dedos desinfectados durante 5 minutos, bajándote los párpados. Como se hace con los cadáveres, B., te he cerrado los ojos, aunque tú respiras. Respiras a través de tubos que te dejarán la garganta irritada. ¿Sabes lo que eso significa? Que tu voz no volverá a ser la misma jamás si te rozan el nervio recurrente. Mientras yo sujeto tu cabeza y estos dos separadores de metal, mientras ellos queman tus entrañas, que huelen como podría oler cualquier churrasco, ellos queman tus venas, que sangran como cualquier cerdo, ellos abren tu piel, que podría ser cualquier fruta, solo que no: eres tú, B. No te salvará tu belleza, ni siquiera me sirve tenerte desnuda a la altura de mi cintura. No siento nada por ti ni para ti. Quizá cuando vuelva a ver tu cara, desorientada, somnolienta, tras la operación me darás un poco de pena. Pero estoy cansado de permanecer de pie mientras hago fuerza con las manos en un ángulo de 90º, y tu cuello es un precipicio de grasa y sangre y nervios y vasos y músculos, ellos te queman con artefactos eléctricos y yo te aspiro despacio, noto tu nariz y tus ojos cerrados y tranquilos. No sabes lo que tienes ahí dentro, ni sabes nada de esto, no sabes que no he temblado mientras te tenía. Nunca, B., vas a saber lo que significas para mí. No sabrás que eres mi primera vez vestido de azul y con la frente llena de sudor, como en las buenas películas, no lo vas a saber: eso sí me da pena, porque ni siquiera podré sonreirte, llevo mascarilla, y he gastado mis sonrisas con esas enfermeritas de 3º que se afanan de un lado a otro del quirófano, deseosas como yo, esponjas de conocimientos inútiles para que algún día nos pregunten que qué hemos hecho esta mañana y podamos responder que, como siempre, hemos estado salvando vidas. De qué te servirá tu belleza, si no puede salvarte, B. Yo querría darte las gracias por prestarme tu cuerpo para que la doctora González y el doctor Ordás me digan que puedo servir para esto, para que ellos y tú sepais que no me tiembla el pulso. Te besaría esa boca intubada con un laringoscopio, me aprendería de memoria tu electrocardiograma para poderte recitar versos a ritmo sinusal, para que aprendas lo que es una arritmia y cómo palpité yo cuando me dijeron que en la siguiente operación, la tuya, entraba a ayudar. Yo te contaré, B., que hay quien dice que la Medicina es una ciencia y no un arte, porque dicen que hay protocolos estrictos y empíricamente demostrados, correctos y estandarizados. Te lo contaría y les diría a esos gilipollas que hubiesen entrado en tu quirófano a ver cómo tu nervio recurrente entraba a otra altura diferente a la normal, cómo innovaron contigo, arte de las manos o Cirugía. Quiromancia de bisturí eléctrico. Yo querría dejar este folio mezclado con tu historia clínica y sus letras incomprensibles para que lo leais el dr. Gómez Alonso y tú, porque he cerrado, cortado los puntos que ahora decoran tu cuello pálido y delgado. Ahora, sin que lo sepas, mi arte forma parte de ti, y tú formas parte de mi currículum. Qué pena me da saber que tu belleza sin todas estas manos de guantes de látex sería inútil. Formo parte de tu belleza ahora, te irás. Te irás, eso es lo único que sé de esta vida. Y hoy me he descubierto por primera vez canas en el temporal. ¿Sabes, B., por qué se llama temporal?

3 comentarios:

ines dijo...

Sobrecogedor.

ines dijo...

Sobrecogedor.

Francisca dijo...

Te invito a visitar mi nuevo blog de ilustraciones y textos breves http://mandamientosdementira.blogspot.com/
Saludos!
Fran