martes 15 de diciembre de 2009

Aprenda nuestro idioma en 3 semanas y olvídelo en 4 días

I hope someday he'll join us
and the world will live as one
(J. Lennon, Imagine)


- Ahora mismo, estamos en el mismo lugar en el que hace tiempo.

- No se me habría ocurrido nada más para contarte.

- Tanta quietud polar está empezando a helarme las piernas, y no soy amigo de quedarme parado.

- Había buenas historias, lo juro, las había. Las tuve todas escritas en un cuaderno, pero se me perdió, y ya no se me ocurrió nada.

- Por eso quizá me decida a huir, por desentumecerme los pies, la nariz se me está enrojeciendo y pronto podré ser una perfecta estatua.

- Aunque no era todo cuestión de estar al otro lado del hilo. Era un poco más, algo menos superficial pero no más profundo. A lo mejor debí cambiar el cuaderno por el mail.

- Y entonces, cuando empiece a caminar por fin podrá parecer que nuestras relativas posiciones en el espacio varían en cuestión de pulgadas, aunque en realidad no hagamos más que movernos en sentido opuesto.

- Lo mío era problema de tinta de bolígrafo, no de ceros y unos con los que entonar lágrimas de cocodrilo, no era una cuestión de ver cuántas esdrújulas caben en una sola frase, no era convertirme en un ser monosilábico.

- La Antártida no puede quedar tan lejos como dicen, ¿ves? esto es un oso polar, CocaCola está monopolizando las navidades. Ah, no, que allí había pingüinos. Me cago en CocaCola.

- Y es que una sílaba tras otra tartamudeaba siempre, excepto puesto, que me salía la lección de corrido y sin dudas, y sin trabas, y sin remordimientos, y sin rencor. Y sin mentir.

- Roja y blanca, como la camiseta del cachondo ese del Atleti que se pasea por la biblioteca, como Papá Noel. Papá Noel lo hicieron ellos, esos cabrones capitalistas. Me duelen las piernas del frío, voy a empezar a andar ya, paso de esperar más, esto se terminó.

- En fin, ¿ves? no se me habría ocurrido nada más para contarte.

[Hoy 15 de diciembre hace 150 años que nació el creador del esperanto Lázaro Zamenhof, idioma de corte universal con el que toda la humanidad estaba destinada a entenderse de una vez por todas. Lo sentimos, Lázaro. No fue así. Cortesía de Google.]

viernes 11 de diciembre de 2009

Sobre la comunicación virtual

[Basado en un hecho real de comunicación por medio de red social. Los personajes pueden estar magnificados. ]

"- ¿Cuál cree que es mi estado de ánimo actual?

- Veamos. A primera vista cualquier persona podría emitir un superficial juicio de valor sobre su estado de ánimo por el simple hecho de su rostro, donde se suelen reflejar inequívocamente sentimientos. Pero teniendo en cuenta que nos separa una distancia física insalvable, para un análisis más objetivo sería necesaria una conversación larga y sincera, vía oral (como los medicamentos) o escrita.

Puestas estas premisas iniciales y teniendo en cuenta que ninguna de ellas es factible, todo lo que puedo decir sobre su estado de ánimo actual es que se encuentra usted bien, sin fluctuaciones de bipolaridad, ya que me realiza la pregunta sin ninguna ansiedad aparente, sino simplemente por el hecho de obtener información objetiva exterior sobre su persona, y por ello debería responderle que su estado de ánimo es tranquilo.

Sin embargo, surge la razonable duda de si hace usted la pregunta movido por el miedo, por la duda y el desasosiego, en cuyo caso tendría que responder: su estado de ánimo es agitado, preocupado por la visión exterior que de usted se tiene, o bien para sentirse reforzado o desterrado en alguna teoría interior que no le deja sentirse calmado, que le impide alcanzar la paz interior.

En resumidas cuentas: con los medios de comunicación disponibles entre usted y yo ahora mismo y en base a lo anteriormente expuesto, tendré que decirle que me resulta imposible dar una respuesta seria a su pregunta, por lo que no voy a pronunciarme para evitar cometer un fallo que pudiera repercutir de forma sustancial en su estado de ánimo, sea el que sea. Buenas noches."

martes 8 de diciembre de 2009

Producto Nacional

Para Mateo, que me enseño el valor de la españolía.
"Me pasó una tarde cualquiera de mayo. Había desterrado del Seat Ibiza todos los casettes de Julio Iglesias que tenía mi padre y los había sustituido por una remesa de Platero, Marea, Celtas Cortos, y Extremoduro.
A 25 km de Jerez paré en una gasolinera de Campsa, saqué el bocadillo de chorizo, a esas alturas reblandecido, que me había metido mi madre, y me puse a merendar. Faltaba poco, demasiado poco para llegar, incluso después de siete horas de viaje por la Ruta de la Plata, como si trashumara en el Ibiza blanco.
Cuando entré a la ciudad, rodeé por pura superstición y por causas del tráfico, la plaza donde ondeaba la bandera. Pena de una letra para el himno, pensé, acordándome del chunda-chunda de los partidos de cuartos.
Mi primo Juan me esperaba sentado en su Bultaco Metralla roja, y sin darme ni tiempo a respirar la calima, me cambió el macuto por un casco y arrancamos para hacer la ronda.
Con cierta reticencia por mi parte, fui bautizado en el honroso arte del Tío Pepe, y cuando no pudimos llegar a la tercera tapa del jabugo, lo llevé sutilmente a mi terreno, alejándonos de la barra con un sol y sombra de Veterano y Castellana en la mano. La suerte se puso de mi lado, cuando encontré en la primera mesa un servilletero de San Miguel y una baraja de Heraclio Fournier.
"Un tute mano a mano" propuse. "Y el que pierda, paga".
"Hecho".Y se sacó del bolso unos Ducados que empezó a ventilarse como si fuesen regalices negros en vez de cigarrillos.
Después de reventarle por tercera vez las veinte en bastos y de cantar las cuarenta, empecé a notar borroso mi campo de visión, a lo que mi primo me sonrió. Fuera del bar daban las 10 y media, y oscurecía, así que mi primo sacó una moneda de veinte duros, e hizo un par de llamadas desde la barra.
"Vámonos, que esto ya está resuelto. ¿Tú qué bebes?"
"Producto nacional" recité de memoria.
"Dos Dyc con cola", cantó él en el disco bar, mientras el segundo paquete de Ducados pedía clemencia.
Ellas dos eran morenas, con los ojos marrones; nunca adiviné si hermanas o no, pero aquella noche los parentescos nosa daban un poquito igual. Intercambiamos Juan y yo sendas sonrisas torcidas, y acto seguido le ofrecí fuego a la más alta, para un Fortuna que se llevaba a los labios.
"Déjame ser lo próximo que beses", castizo yo, y no rechazó mi oferta.
A la mañana siguiente, todo lo que tenía era una tableta de Calmante Vitaminado y unas Juanolas, mientras me cagaba en mi puta calavera, y maldecía a la industria farmacéutica española por no producir ni condones ni pastillas para la resaca."

lunes 7 de diciembre de 2009

Don't recognize you no more

Man i ain't changed
but i know i ain't the same

(The Wallflowers, One Headlight)

En las últimas horas he cometido una serie de errores o de aciertos fundamentales que me han llevado a la situación en la que me encuentro de actualizar este blog. La caja de Pandora debe abrirse para ser desempolvada, y eso he hecho. En fin, amigos, hermanos, compañeros de la nave del misterio. Tras horas de conversación nocturna hacia el futuro en Portugal esta mañana era momento de viajar al pasado. El pasado estaba bajo mi cama en cajas de zapatos forradas de fotos y sugus, o lo que es lo mismo que afirmar que mi pasado duerme debajo de mí. Botones, colores en las nubes, Sanabria, Murcia, Salamanca, Madrid. tanto tiempo, tantos años, y parece que aún fue ayer.

Esa extraña necesidad de estar atado, y de ser más libre.

jueves 3 de diciembre de 2009

Fuck off, AIDS




¿Qué para qué quieres un condón?
Pregúntaselo a los franceses. Los publicistas de la DGT no tienen ni puta idea de cómo causar impacto, que aprendan.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Hay gente que habla con la boca llena sobre los días que le han cambiado la vida. Yo, amigo, prefiero mencionar de vez en cuando que son las noches las que a mí me han ido moldeando. Esa clase de noches en las que una sucesión de acontecimientos y un desfile de personas marcan de forma involuntaria pero irrevocable el curso posterior de los acontecimientos, y de la historia; no la mundial, sino esa personal que llaman intrahistoria y que luego vas relatando y recordando poco a poco, desgranando a lo largo de los siglos unos hechos que no duraron más que unas horas. Esa es la magia que esconden algunas noches, las que te cambian la vida.

domingo 29 de noviembre de 2009

Churros sin lágrimas

Ayer tenía que haber visto a Muse.
Hoy tenía que quedarme en casa viendo al Madrid.
Mañana tenía que desayunar contigo churros sin tus lágrimas.
Una vez leí
Que la peor nostalgia de todas
Es aquella que se siente por las cosas que nunca se han vivido.