domingo, 28 de febrero de 2010

Fiebre-ro

Te he apuntado en mi agenda, Fiebrero, en la que tengo las citas con profesores, los trabajos y las cosas que se me van a olvidar rápido, y por eso mismo no sé por qué te he apuntado en esa agenda.

Empezaste despacio, con un treinta y uno de enero, paseando de resaca por la ciudad amarilla. Y ahora ya te has ido en forma de ciclogénesis explosiva. Te has ido en Oporto, te has ido en Zaragoza, te has ido en Salamanca, con Manuel, con Sandra, con David, con Arnau, con Víctor, con Nacho, con Marta, con Ana.

Has convertido en espejo tus cuatro semanas exactas para desorientarme ahora que vuelvo a la realidad, seguramente aparezca por algún lado un sombrerero loco y nos tomaremos un té cualquier tarde de estas.

Puede que ya sea Marzo y no estés. Pero no te preocupes, volveremos a encontrarnos el día que queme mis agendas, y arranque la página en la que te he escrito que el mañana nunca sabe.