miércoles, 27 de enero de 2010

Ligoteca


[homenaje a mes y medio entre paredes sin libros y sillas vacías y chicas y silencio y bebidas y descansos y frío calor contraste]

"Yo quiero catalogar una a una todas tus camisetas, tus jerseys de punto con escote, tus pantalones de pitillo, tus minifaldas con medias, tus botas de mosquetera, tus planos y tus deportivas, tus sudaderas, tus días con ojeras y tus días de media hora de maquillaje, los que sonríes y los que tienes examen.

Yo quiero que me imagines declamando a Walt Whitman subido en una mesa de Zacut, y ser tu sueño húmedo en uno de los aseos, para que al llegar la noche y el Segurata, tú y yo seamos meros sitios vacíos ocupados por folios en blanco aparentemente descolocados al azar.

Quiero ser el naúfrago anónimo que esperas cada lunes para que llegue a ti, pero afeitado y con Wilson, quiero que te hayas aprendido de memoria todas mis miradas lascivas desde detrás de la estantería esquivando al chico de rojo, que automatices mi bajada de ojos cada vez que me cazas en un renuncio, o incluso las ocasiones que mi mente va volando al techo, o la pared hasta encontrarte, que suavices el gesto para odiarme con menos ganas.

Quiero que suspendas todas para poderte ver debajo del aire acondicionado de Agosto con tres piezas de ropa, con conos de helado y apuntes desgastados después de tantos meses, quiero verte en las terrazas de la ciudad, y pensar que estás todavía más cachonda cuando dejas tu sitio en la biblioteca. Quiero pillarte yo a ti en otro renuncio y contarte que todo este montón de esquemas, folios en sucio y clips sólo te dibujan desnuda. En mi mente, en los servicios. En 5 minutos, y con el Segurata dando vueltas.

Pero que nos acaben trincando las de la limpieza cuando cierren a las 3:00 am"

2 comentarios:

Der Wanderer dijo...

Oh, la biblioteca, o como dicen los franchutes, "le biblioteque". Dias de desesperación y triunfo, de cansancio y satisfacción.
Y la chica del vestido verde, de fondo.

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Un sincero aplauso. La verdad es que yo también he pasado magníficos momentos en ellas... una pena que no me pillaran las de la limpieza...