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sábado, 9 de septiembre de 2017

La etapa del Angliru



Siempre es Septiembre en la etapa del Angliru, y Septiembre, desde que el mundo es mundo y se sube la Cueña les Cabres, significa que ya no te puedes bañar porque la piscina está demasiado fría, que los libros están guardados en la mochila con su olor a nuevo y que estrenas lápices de colores.

Siempre hay una bandera de Zamora en la etapa del Angliru, y nunca es la mía, porque solo he estado allí una vez y hacía sol, era Julio, y había más vacas que ciclistas; por lo tanto siempre hay una bandera de Zamora en la televisión mientras yo, desde el pueblo, siento frío en el salón porque la Vuelta se termina y empieza el otoño.

Siempre llueve en la etapa del Angliru porque tal vez con el cielo despejado  nadie se atrevería a llegar allí arriba, nadie querría ver las rampas, sería subir por una pared con una bicicleta de carretera; siempre llueve y parece que la melancolía del éxito baña las paredes de los pueblos asturianos, pintados de verde, gris y azul, de piedra, hierba y agua que corre desde la montaña.

Siempre estoy triste en la etapa del Angliru, porque la épica ciclista desgasta y llegar a Madrid para dar vueltas por la Castellana es un hecho vacío, ojalá todo terminase en el alto de ese cerro, sin parafernalias ni podios impostados ante turistas que bajan desde la Puerta del Sol, sin tomas aéreas del Parque del Retiro emulando a las Tullerías (¡como si pudieran hacerlo!)


Siempre pienso en los años que han pasado entre una etapa del Angliru y la siguiente, porque por suerte la organización piensa en hacerle la vida más fácil a tipejos como yo, recluidos tras la pantalla, que aún guardan chapetes que cobijan el maillot del Chava Jiménez; y hay una persona benévola en esa organización que dice: “No les jodas más, deja que respire hasta dentro de 3 años, deja que eche de menos el Galibier y el Angliru, deja que se retuerza en su vida analógica que nada tiene que ver con este deporte más que los veranos de su niñez cada vez más lejana. Deja la etapa del Angliru para el próximo, a ver si cae en Agosto, no llueve, se pone alegre y se viene a verla con su bandera.”

miércoles, 2 de julio de 2014

De los días sin fútbol

De los días sin fútbol me quedo con la nostalgia como balones que se fueron lamiendo el poste en el minuto 94, el vacío inmenso de briznas de hierbas aleatorias en el centro del campo que saben que sólo son otro giro al viento y nunca serán echadas en falta cuando ya no estén, ni pintadas de blanco, sepultadas de cal para ser línea de fondo o media luna al borde del área. De los días sin fútbol me quedo con todas las jugadas de estrategia que tenemos que poner en práctica para paliar la ausencia de las voces que hacen vibrar nuestra calle y de las banderas que le dan color al aire que se escapa hacia la frontera. De los días sin fútbol vinieron los polvos y las lluvias que los embarraron para mancharnos irremediablemente las botas con tacos de aluminio, y tras la lluvia el sol que convirtió el terreno en un desierto para destrozarnos las rodillas cuando hacemos la genuflexión ante el gol por la escuadra sólo imaginado por irreverentes delanteros, y que los demás tuvimos que conformarnos con soñar o ver por la televisión. De los días sin fútbol me quedo con los minutos de la basura que tuvimos que convertir en obras de arte a base de pases horizontales entre nuestros centrales, y hacer del centrocampismo un Picasso y no una pared azul piscina, me quedo con las lágrimas y los latidos que no fueron por una prórroga sino por goles de oro en esquinas oscuras. De los días sin fútbol me quedo con los abrazos partidos por la igualdad de no llevar camisetas de colores ni bufandas ni la cara pintada con el número de nuestros ídolos ni nada que nos separe, y así el sillón no es más que un remanso de paz para sudar viendo documentales o etapas del Tour, pero no esa trinchera sangrienta en que se convierte durante hora y media. De los días sin fútbol me quedo sin las arrugas de la cara que me produce la frustración de ir por detrás en el marcador, pero me quedo también sin los hoyuelos que se te dibujan si sonríes cuando ganamos un Mundial, o las eternas ganas de bañarte en una fuente para festejar que hemos ganado una batalla, pero que, cuando mañana suene de nuevo el despertador será otro día sin fútbol y la guerra no habrá terminado.
 

viernes, 26 de octubre de 2012

Born to run

Empezar, y seguir. Forrest lo vio todo mucho antes. Y corrió, y corrió. Forrest había nacido para correr, yo no. Ya nací para otras muchas cosas a las que nunca me dedicaré, pero ahora corro. Y corro, y corro. Sin una gorra roja, sin salir de Alabama. Corro por Zamora, corro por Salamanca. He corrido en La Habana por el Malecón bajo una tormenta tropical. He corrido por la playa en Varadero con el atardecer más espectacular que recuerdo.

 Empezar, y seguir. No me siento especial. Otros corren más que yo, algunos corren mucho menos. No dedico mi vida a mis piernas, y ellas tampoco me devuelven nada. Sólo sé que algunas veces cuando corro, y está lloviendo, o corro y hace 35ºC, o corro y escupo, o corro y llego de la mano a la meta, después, sólo después, siento que he hecho algo digno, algo que simplemente se ha construído con mi esfuerzo, con mi sudor.

Empezar, y seguir. Hoy he corrido mi día 100 desde Marzo de 2011. Un año y medio desde que comencé. Entre tanto, muchos días solo, muchos acompañado, algún esguince, alguna tendinitis. Una San Silvestre, un par de carreras populares y dos Medias Maratones.

 No es mucho, pero es, a día de hoy, todo lo que tengo, y me siento muy orgulloso. Y puede que yo no naciera para esto, pero, amigo Bruce, diselo tú.

 

lunes, 30 de enero de 2012

El fútbol a sol y sombra, de Eduardo Galeano


Si os gusta el fútbol, la prosa, la poesía, el balonmano, las mujeres, el vino.... Qué más da lo que os guste, porque este libro os va a encantar. Galeano es un mago de la palabra, ya que no lo pudo ser del balón. Es un excelente sociólogo, un retratista de multitudes anónimas y también de caras idolatradas. Un libro que se devora con facilidad, casi con ansia, mínimas historias enciclopédicas plagadas de anécdotas y frases para el recuerdo. Si os gusta el fútbol, disfrutareis este libro. Si no os gusta, después de leer a Galeano,quizá empiece a hacerlo.


"El gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna. Hace medio siglo era poco frecuente que un partido terminara sin goles 0 a 0, dos bocas abiertas, dos bostezos. Ahora, los once jugadores se pasan todo el rato colgados del travesaño, dedicados a evitar los goles y sin tiempo para hacerlos.

El entusiasmo que se desata cada vez que la bala blanca sacude la red puede parecer misterio o locura pero hay que tener en cuenta que es un milagro que se da poco. El gol, aunque sea un golcito, resulta siempre goooooooooooooooooool en la garganta de los relatores de radio, un Do de pecho capaz de dejar a Caruso afónico para siempre, y la multitud delira y el estadio se olvida de que es de cemento y se desprende de la tierra y se va al aire"


miércoles, 4 de enero de 2012

Hablemos de lo importante

Cuando esos pollos imberbes te lleguen a la suela de los zapatos, cuando hayan conseguido todo y lo tiren por la borda en el sublime afán de llegar aún más lejos, cuando conviertan sus pecados en santuarios y todas sus caídas los eleven al Olimpo, entonces dejaremos de hablar de ti. Pero mientras tanto te seguiremos viendo desde el guardarraíl arañar cada décima de segundo sobre los pianos, masticar el asfalto para que nadie te coma el terreno, cerrar puertas y abrir ventanas, triunfar entre los árboles y en el cielo, rojo, siempre rojo, siempre rojo y plateado. Felices 42 tacos, Schumi.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ser valiente no es sólo cuestión de suerte

Ayer mismo hablaba con mi amigo David González, cuyo blog de deportes podeis ver pinchando aquí , sobre las ganas y el miedo que tenía a escribir una entrada sobre fútbol. Inspirado en David Refoyo, cuyo blog podeis ver pinchando aquí allá va mi confesión. Soy de Real Madrid.

1. El terrible porqué.

 El terrible porqué siempre le ha correspondido a los atléticos, indiscutiblemente. ¿Por qué somos del Atleti? Gran pregunta. Papá, ¿por qué soy del Madrid? No lo considero una bendición, tampoco una maldición. Es una opción de tantas. La disfruto muy a menudo. La duda metafísica viene cuando veo a José Mourinho metiendole el dedo en el ojo a Tito Vilanova. Cuando veo a Pepe pisotear la cabeza a un contrario. Cuando escucho a un presidente que es adalid de los millones pero no del deporte. En absoluto del deporte. Para nada del deporte. Y lo peor son las ovejas que balan su canción, que lo consideran el Salvador. Florentino, ese ser superior.

 2. La camiseta blanca y la bandera de los EE. UU.

 En los felices años 80 a la puerta de las embajadas estadounidenses en los países árabes se quemaba el símbolo del capitalismo, representado en la bandera de los EE.UU. Imágenes en VHS que ahora dan la vuelta al mundo son testigos de ese tiempo pasado que, sin embargo, retorna al siglo XXI encarnando el enemigo en forma de camiseta blanca. Pitos en los campos, autobuses apedreados, críticas feroces a cada mínimo movimiento, prensa hagiográfica que se extiende como mantequilla caliente y prensa contraria al régimen que dispara sin balas de fogueo. Es la guerra. Guerra de titulares. No dejeis que la realidad os estropee una buena noticia. Como en toda guerra, mientras los cabecillas discuten en despachos, dejan que sus ejércitos de borregos se masacren con total impunidad, porque ellos, los de arriba, no siempre ganan. Pero nunca pierden.

3. La Logse y el poder de la literatura.

La literatura le ha sido entregada al barcelonismo. Manuel Vázquez-Montalbán, Enrique Vila-Matas, Víctor Balcells o David Refoyo son sólo algunos de los múltiples ejemplos que puedo daros de letras entregadas a la causa culé. Por ende, son letras entregadas a combatir el madridismo de raíz. Y lo peor es que lo comprendo. Comprendo que es mucho más literario, culto y refinado admirar el ejemplo de una cantera que cultiva perlas de futuro en vez de bucear en los mares del Sur para conseguirlas. Comprendo que sea más caballeroso admirar el fútbol de toque, elegancia, paciencia y construcción que las patadas y la fuerza bruta. Comprendo que la opresión madridista, como un tapasol que no dejase crecer a la planta, una vez retirada, haya hecho florecer este vergel de palabras y fútbol bajo la misma bandera, la blaugrana. Sobre todo, comprendo que es fácil crecer cuando en el bando contrario la LOGSE propició que los institutos se vaciasen de madridistas que se van a fumar porros al parque.

4. Eau de Pep

Seamos sinceros. L'état, c'est moi. O lo que es lo mismo. El Barça es Pep Guardiola. Hay valores que nadie se planteaba previamente a Junio de 2008. Pep no sólo ha puesto su genio táctico al servicio del fútbol sino que es el Deus ex machina de una filosofía vital y deportiva a la que muchos se han adherido desde entonces. Sobre todo porque además de bonita es una filosofía que va ligada al éxito. El éxito nos gusta a todos. Abre puertas. Derriba fronteras. El éxito es una garantía en sí mismo. ¿Qué vino antes, el éxito o la filosofía? Vinieron de la mano, a mi entender. Y ninguno de los dos da por supuesto al otro. No es una cuestión de suerte, es cuestión de valentía, de cambio. Pep representa un espíritu joven, atrevido, elegante y comedido en las formas pero nunca cobarde. Siempre al ataque, sobre todo atacando cuando no lo parece, cuando no lo esperas. La rueda de prensa, el campo o el libro.

5. Yo, Claudio

A mí me gustan el tercer tiempo y la cerveza. Me gusta el fútbol de bestias pardas que corren hacia el área contraria como si no hubiera un mañana. No lo lamento en absoluto, disfruto con obuses de falta directa y jugadas en 15 segundos. He crecido viendo los partidos en campos de fútbol vasco. Lasesarre. Arlonagusia. Las Gaunas. La Balastera. El Toralín. No entiendo de magia, entiendo de épica y cojones. De patadas a la rodilla y centrales barbudos. Hay días en los que me culpo por ser del Madrid. Suelen ser los que no tengo ni fútbol ni cerveza. Ni amigos del Barça con los que reirme, y saber juntos que todo lo que sube baja y que lo sabio en realidad es disfrutar. Y después escribir que se ha disfrutado. Cuántas copas han de caer antes de la Décima...

viernes, 25 de noviembre de 2011

Juego de pies

Todas las leyes físicas se han puesto de acuerdo para que los pies sean la clave del juego, los que te hacen correr y los que te llevan a esconderte, los que te elevan y también los que te hunden. Hay quien sabe dónde tiene los pies pero no dónde la cabeza, hay quien se viste por los pies y hay personas a cuyos pies uno se echaría. Pero al final todo ese cúmulo de gente acaba perdiendo terreno frente a los que reúnen la simple cualidad de tener los pies en la tierra. Usted elija el lado que más le plazca, pero tenga en cuenta que, físicamente, sólo es factible despegar desde abajo.

domingo, 23 de octubre de 2011

Super Pippo

Nadie debería morir. Nadie debería morir con 24 años. Nadie debería morir haciendo lo que le gusta, o quizá sí, todos deberíamos morir haciendo lo que nos gusta. Decía Miller que lo más bonito que te puede suceder es morir en medio de un orgasmo, y sin embargo está ahí, es la muerte, entras en la trayectoria y nadie te puede salvar, la sonrisa no es ya una sonrisa, y el pelo de payaso no amortigua, cuando todo se acaba en segundos y nadie debería morir, nadie debería morir con 24 años, nadie debería morir haciendo lo que le gusta, opine lo que opine Miller. Descansa en paz, Marco Simoncelli.

sábado, 8 de octubre de 2011

ba-lon-ces-to

Vereis, si yo supiera de baloncesto os hablaría de algo interesante, pero lo único cierto que sé es que en menos de una semana mi Caja Rural Tintos de Toro empieza su andadura en Liga Femenina 1, con sólo 17 años de historia, y habiendo logrado gestas como vencer a unas Supercampeonas de Europa (Perfumerías Avenida, de Salamanca) Yo os intentaría convencer de algo tópico en el deporte, de la fe, de la pasión, de lo que querais, pero lo único cierto que sé de baloncesto es que no entiende de palabras, ni siquiera de imágenes, pero sí de algún que otro sentimiento. El amor, el odio, la derrota y la victoria.


Todas las historias empiezan con "erase una vez", pero lo importante es seguirlas escribiendo.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Alguien hablará de nosotros

Nosotros, que crecimos envidiando a la URSS y Yugoslavia, tenemos dos europeos de basket consecutivos. Nosotros, que crecimos admirando a Brasil, tenemos una Eurocopa y un Mundial de fútbol. Nosotros, que trasnochamos para ver a Sampras, tenemos un tipo con 10 Grand Slam. Nosotros, que vimos matarse a Senna y forjar la leyenda de Schumacher, tenemos a un bicampeón mundial en Ferrari. Nosotros, que nos tuvimos que conformar con las cilindradas pequeñas para Ángel Nieto y las grandes para Valentino, hemos ganado todos los títulos posibles de motociclismo en un año. Nosotros, que tuvimos que tragar con la supremacía de Armstrong, hemos visto cómo las grandes vueltas y las grandes montañas nos devuelven las tardes de siesta que sacrificamos. Nosotros, que fuimos siempre el país de lossers a la sombra de los demás, el culo umbrío de Europa, que no tenemos nada que ofrecer en lo político, económico ni lo militar, porque eso al pueblo llano se la suda, nosotros, que siempre hemos estado hablando de los demás, quizá no nos hemos dado cuenta de que algún día se hablará de nosotros. De nosotros, que somos los de entonces...

martes, 26 de julio de 2011

Le Tour de France

Galibier, últimos metros de ascensión, 1955.

Te amo porque existe una montaña en cuya cima hay un túnel, no sé si lo sabes. Allá arriba no hay nadie, te amo porque allá arriba no hay nadie, sólo el cielo y el límite donde los hombres ponen sus pies llorando. Y luego se lanzan por la ladera hacia abajo, cayendo miles de metros sin mirar atrás, te amo porque nunca miran atrás, aunque falten 90 km para meta, te amo sin chuletones ni jeringuillas, te amo al pie del asfalto, en la Curva de los Holandeses. Te amo porque sería capaz de comer en un plato de 55 dientes cada papilla proteínica, coleccionaría los botellines que otros han tirado con rabia al suelo. Te amo porque el viento siempre sopla en contra de las banderas, porque la lluvia, la nieve y el sol en verano vienen en días alternos. Te amo porque querría ganar en casa el día de la Fiesta Nacional, te amo porque querría estar en París cada último fin de semana de Julio, porque me dejé mucho en los Campos Elíseos, porque aprendí más en las calles que en casa. Te amo porque tú separas a cobardes de valientes, tú no dejas lugar a las mentiras de los humanos, tú miras con ojos puros, bebes el agua que baja de Alpes y Pirineos, te has caído camino de Gap y has subido el Mur de Bretagne, cada pedalada ha dejado un nombre y un hombre en el camino. Te amo porque existe una montaña en cuya cima hay un túnel, y si yo alguna vez subiese esa montaña, si llegase arriba con mi aliento, si masticase la ceniza de la cima ya no sería el mismo, ya no me llamaría como ahora me llamo, ya no me reconocería en el espejo. Te amo porque habría atacado delante de los míos para que mis padres me viesen ir delante del mundo, te amo para escuchar el himno en el pódium amarillo. Te amo porque durante tres semanas de cada año mi mundo gira a tu alrededor. Mis días llegan a tus tardes, mis tardes acaban en tus noches de silencio y hotel. Te amo porque el hueco que me dejas cada vez que te vas es peor año tras año. No sé por qué te quiero, realmente no sé siquiera si necesito una razón, pero permiteme decirte que este año te amo mucho más, que este año me ha costado más dejarte marchar.

domingo, 10 de octubre de 2010

El día de los valientes (llegó)


Este año bajé con mi hermano a Jerez por casualidad, porque ni él ni yo lo habíamos planeado. Compró dos entradas el miércoles, y el sábado nos bajamos. 7 horas de viaje.

- ¿Y en Moto2 quién va a ganar?
- Toni. Elías. O gana o se mata.

Cuando me quité la camiseta, me tiré una cerveza por encima, me quedé sin voz y me abracé con mi hermano tras ver cómo Elías en vuelta y media pasaba del 5º lugar a la victoria, creo que ya lo supe. Luego, 7 victorias, remontadas épicas, luchas cuerpo a cuerpo, recuperaciones milagrosas, sudor, lágrimas y sonrisas.

Un campeonato ganado desde la humildad. Sin declaraciones rimbombantes. Sin anuncios de relojes ni ropa ni bebida. Sin cruzarse en el camino de nadie más que en la pista, con dedicatorias al cielo. Sin ruido. Con el esfuerzo de toda una vida, de la misma forma que otros estaban acostumbrados a ganar, acostumbrado a perder, pero sabiendo que su día iba a llegar.

Esta mañana ha habido un campeón del mundo, pero me importa más que también ha habido un gran campeón del mundo. Hoy, Toni, hoy ha llegado ese día. Y es que tú sí naciste para correr.

domingo, 4 de julio de 2010

Por culpa de Salinas nos fuimos del Mundial


No queremos Fanta, ni queremos Coca Cola;
queremos lo que toma Diego Armando Maradona.
(Popular, Anónimo)



El doble pivote es una mentira. Una de tantas. Como que si el fútbol africano tuviera más rigor táctico ganarían títulos, porque físico les sobra con tanta pierna. El doble pivote es un invento comercial para vender espinilleras, para vender camisetas ajustadas de la selección italiana, de marca Puma. Roberto Baggio no era un 9 ni era un 10. Era un 9 y medio. Aquello sí que era catennaccio. Patapúm p'arriba y un abrazo. Te esperan atrás y te matan a la contra. Una contra de libro. Trazada con tiralíneas. Tranquilo, Luis Enrique, hemos vengado tu tabique. No pudimos hacer nada con lo de Amunike, por otra parte.

Aunque pocas selecciones han merecido más un Mundial que la Hungría del 54. Aquello sí que era fútbol. Esos hombres mimaban el balón, no corrían por correr. Porque fútbol es fútbol y el fútbol es así, todo de seguido. Esto no acaba hasta que no pita el árbitro, 90 minuti en el Bernabeu son molto longo, sobre todo si el espíritu de Juanito nos ronda las orejas. Cómo iría Juanito, para no ver el camión. Ya lo decía su coetáneo Michel. Le faltó un regate, o le sobró un regate. Las bicicletas son para el verano, hombre. Cualquier momento es un buen momento para marcar, pero ahora sería un gran momento.

Es innegable la evidente implicación actual de la mujer en el fútbol. Moderno. Odio eterno al fútbol moderno. Los goles son la salsa de este deporte, entonces por qué 6 de 10 de las noticias más leidas en la edición digital del diario Marca son cachondas. Muchos de vosotros habreis podido apreciar a Larissa Riquelme. O el increíble y desenfrenado ascenso del body painting. Media España cantó por los campos en la liga del 95 que por culpa de Salinas nos fuimos del Mundial. La otra media España se manifestará a las puertas de Telecinco para exigir el despido inmediato de Sara Carbonero. Que se besen, hombre, que se besen. Los enemigos del hombre son tres. El diablo, el mundo, la mujer. Que llevado a Sudáfrica podrían ser Maradona, Carbonero y los goles fantasma anulados por el trencilla.

El trencilla. Hoy tú de negro, mañana tu familia. Gafas, cabrón. Rafa, me cago en mi madre. Penalti y expulsión del número 5. Fuera de juego de tres hombres y siete metros, lo han visto noventa mil almas, menos tú. Ya nos estais robando. Siempre con los de blanco, en caso de duda, no se pita, y si se pita es tarjeta naranja. Eso es tarjeta, jeta, jete. Siempre en contra del equipo pequeño, cómo se os ve el plumero. Días tristes tras la instauración del Villarato. Aquí hay mano negra. Y además cuentan con la complicidad de Blatter. Mira que sois australopitecos, si hasta en el tenis han instalado el ojo de halcón.

Llegados a este punto, es menester no olvidar que el fútbol es 11 contra 11 y siempre gana Alemania. Nos tienen ganas, lo sabemos. Son como un Panzer. Serios, ordenados, no se ríen. Al contrario que Brasil, que juegan como viven: entrenan en el playa. Esa alegría que ahora le falta a los europeos. Ese chavalito, oyeme lo que te digo, va a ser una revelación. Aunque este Kaká no es el Kaká del Madrid. El Mundial del 98 lo perdieron por el síncope de Ronaldo. Como nosotros el del 2002, por el bote de colonia de Cañizares.

Qué injusto es el fútbol, hay una deuda histórica con este equipo. Pero poniendolo de extremo derecho no vamos a ningún lado. No tiene sangre en el cuerpo. Parece mentira, no se dan cuenta de que juegan con la ilusión de un pueblo. Y de un país. Písale la cabeza, la cabeza písale. Cuando la pelotita no quiere entrar, no entra. Y no puedes hacer nada con este delantero en estado de gracia. Te la lía en una baldosa. Menos millones y más cojones. Si es que al final acabamos como todos los años. Jugamos como nunca, perdemos como siempre. Cualquiera puede llegar ahí, lo difícil es mantenerse. Qué frescura tiene este niño, es un puñal por la banda. De aquí a dos partidos ya le tienen tomada la matrícula.

Todos llevamos un seleccionador dentro. Qué fácil es hablar, sal tú ahí a correr. No tiene la rosca de Beckham. Desde que Zidane se retiró, no ha habido un heredero claro de su clase. Por eso se hunde el fútbol francés. Si es que parece que cuánto mejores somos nosotros... Nos toman por portugueses. Esa selección es un soplo de aire fresco al juego rancio que se está viendo. Cómo les gusta especular con el resultado, yo eliminaba tanto centrocampismo. Pero con extremos, que de portería a portería es guarrería. No hay rival pequeño. Jugando así no ganamos ni a las chapas. Pero no ves que está libre al otro lado. Corre, hombre, corre. Noooo, pasala. Noooo, tira. Si es que no teneis ni idea.

Ojalá luego no tengamos que acordarnos de esa jugada. No estamos viendo la mejor versión de este hombre. Pero ya os subireis todos al carro cuando marque el gol decisivo en el minuto 89. Ya nos estais robando, cabrones. Si es que esto se veía venir. Bueno, venga, para casa, otra vez será. Ojalá todas las desgracias sean como esto. Ahora, que yo a estos los ponía a picar piedra y...

martes, 30 de marzo de 2010

Alergia y alegría tienen las mismas letras




En 2003 nadie podía acercarse a Lance Armstrong. Algunos soñaban con hacerlo, y en la tercera rampa del puerto estaban pidiendo asistencia médica. Pero entonces apareció un vasco con los huevos bastante gordos, que hizo lo mismo que todos. Intentos infructuosos. Pero provocó cierto temblor en el impasible americano, que escalaba de la misma forma que yo cuando vuelvo a casa a las 7 de la mañana: sentado y sin mirar atrás, sin cambiar el rictus de seriedad.

En 2003 nadie podía acercarse a Lance, y Joseba casi lo consigue hasta que el 14 de Julio de 2003, día de la República Francesa, y justo 7 años antes de que yo me examine de Oftalmología a varios miles de kilómetros de allí, bajando el puerto de La Rochette, a 8km de meta, camino de Gap, su rueda trasera decidió romperle el fémur, la muñeca, el hombro, su carrera.

Beloki, que nunca sabremos si pudo haber ganado o no aquel Tour de Francia, en ese afán que tenemos los humanos de comenzar los interrogantes con "¿Y si...?, nunca más levantaría cabeza. Luego vino el penoso vagar por equipos de mala madre, y la imputación en la Operación Puerto, contra el dopaje. La cruda realidad se manifiesta cada vez que me encuentro con Mane, Derteano o Clusmy, y alegamos que "vamos más puestos que un ciclista".

Beloki tuvo la casta. Y lo pagó, porque decía mi abuelo que de valientes está el cementerio lleno. No pudo hacer nada contra la Historia: los 7 Tours de Armstrong atestiguan la increíble gesta del americano, que sin embargo, en su imparable afán de superación, ha vuelto al ruedo mediático para superarse a sí mismo. O eso dice.

Porque de pronto nos encontramos con dos hombres que por sí mismos podrían hacer correr ríos de tinta deportiva, que vuelven para... ¿para qué? Michael Schumacher y Lance Armstrong, heptacampeones indiscutibles en sus respectivas categorías, Fórmula 1 y ciclismo. Y vuelven, con edades más elevadas que el resto de sus competidores, con años de retiro a sus espaldas. Vuelven a lo grande, avalados por el nombre y el crédito que se ganaron en sus momentos de gloria. Vuelven para demostrarnos, para demostrarse algo, no sabemos bien qué.

Y sin embargo, aún con todo su afán y su indiscutible clase, la lógica se les impone. Porque mientras que a Schumi un novato (un gran novato, todo sea dicho) con un limitado coche y con apenas 9 carreras de experiencia se le resistió hasta la saciedad en Albert Park el domingo, a Lance se le presentó la oportunidad de dejar en ridículo al que según la prensa es su grandérrimo adversario, el madrileño Alberto Contador, que sufrió una "pájara" en el Criterium Internacional, por una supuesta alergia.

Pero alergia y alegría tienen las mismas letras, de modo que el bueno de Lance se quedó cortado en el puerto incluso antes de que a Contador le diera por perder un minuto completo. Escalando, igual que Schumacher corre. Siendo grandes. Pero no tan grandes como fueron. ¿Qué necesitan demostrarnos, o demostrarse? ¿Es la grandeza retirarse en la cumbre? ¿Es la grandeza volver ahora, pasados los 40 años, y mostrar su debilidad mortal ante enemigos teóricamente más pequeños?

La grandeza es tener 29 años y estar a 40 segundos del líder, jugartela bajando un puerto de mierda en la octava etapa (de un total de 21) y terminar con tu carrera. La grandeza es correr con 46 años, como Fangio, en el Infierno Verde de Nürburgring, y vencer, ganando tu Pentacampeonato del Mundo.

Grandeza, en el deporte, como en la vida, es ser un Dios como muchos han sido, pero caminar a la misma altura moral que el resto de humanos. Y no perder la paciencia a la hora de que la Historia te coloque en el sitio que te corresponde.

jueves, 18 de febrero de 2010

Gora España

"Si me viese mi amatxo y me viesen los colegas
me colgaban en la plaza, por traidor y por idiota
[...]Gora España, ra ra ra"




Yo, que empecé hace un par de años a escuchar a Lendakaris Muertos, me hallé gratamente sorprendido esta mañana cuando por fin tres colegas de Euskal Herria se decidieron a salir públicamente del armario delante de toda Espanya y parte del extranjero, sin oculta un ápice de toda su emoción por la camiseta nacional, que nos une en 90 minutos de angustiosa gloria.

Y me quedé gratamente sorprendido, porque los buenos de Lendakaris profetizaron el futuro de la banda hace ya unos añitos, que se ha visto materializado hoy mismo en todos los tabloides deportivos y generales del kiosko medio, en todas las televisiones, fuesen de donde fuesen. Hoy Iñaki de Juana Txaos le está dando infinitas gracias al Facebook por adelantar a los cachorros armados a su tiempo, al sentimiento de todo un pueblo, que en realidad, cada vez que pone una bomba lapa, sólo está deseando que Raúl marque el gol que nos dé el Mundial de Sudáfrica, y poder gritar agusto: "Gora España!!"

viernes, 23 de octubre de 2009

Me pone Isinbayeva



Me pone Isinbayeva, ¿la has visto? Con su vestido gris perla, con ese recogido de princesa que tiene, con ese torso de pectorales de gimnasio que se entrelazan como una cremallera a la altura del esternón y un trapecio que desfigura sus femeninos hombros convirtiendola en una figura andrógina, alta, cuadrada, con relleno en el escote para realzar unos pechos que las hormonas de tantos años han hecho pequeños y ovalados. Me pone Isinbayeva, cómo sonríe, cómo le lanza los besos al público del teatro Campoamor, me ponen esos dos ojos de hielo, cómo desliza las uves, cómo arrastra y desgasta las cés con sus labios, no puedo resistirlo cuando le dice que sí al presentador de deportes del telediario de la uno, cuando se da la vuelta y enseña todos los músculos de su espalda en ese vestido para top-model, que ella lleva a trompicones por la alfombra roja de la realeza, que baja a la tierra, dios, cómo me pone Isinbayeva.

sábado, 17 de octubre de 2009

Mertesacker


Esta noche se me ha aparecido en sueños. Y me reí con él, porque le dije aquella tan gorda.

- "Ay, Salinas!! ¿Qué dirías si tu hija se fuera con un tío que se llama Mertesacker?"

Esta noche se me ha aparecido en sueños, entre cunninlingus a Loles León y sus apretadísimas tetas, entre nazis que volaban camiones y demás sueños oscurantistas, ahí llegó Andrés. Y yo le suelto la de Mertesacker, porque es como te voy a recordar, como te quiero recordar, Montes, con tus jodidas gafas, tu pajarita, tu camisa. Hablando de basket, con Trecet y con Daimiel, en videojuegos y en el Plus a deshoras. Pudriendote en partidos contra la droga de sábados de invierno en la LFP, o mundiales. Narrando triunfos y derrotas nacionales, saludando y despidiéndote como siempre quisiste que fuera este juego, como siempre quisiste que fuera la vida.

Un poco menos maravillosa ahora que nos faltas.

lunes, 21 de septiembre de 2009

EPO


Ahora, por fin, ya nadie duda de ti. Les dan igual el UCI Pro Tour que ganaste. Todo tu rosario de clásicas. Todas tus opciones serias.

Ahora nadie volverá a dudar de ti.

Grande, Valverde.

jueves, 9 de julio de 2009

Hat trick

Lo acabo de ver, de madrugada Ronaldo ha hecho un hat-trick. Ronaldo, el bueno, no el Cristiano. Ronaldo, el gordo, el tonelete. Le sigue ganando las espaldas a las defensas, y eso que ya no corre. Le sigue zurciendo desde fuera del área, y como ya no se puede ir por velocidad, los sienta con regates. Qué crack. Saltó por encima de todos los que lo daban por muerto con una recuperación espectacular, que no le ha hecho volver a ser el de Compostela, pero que lo hace seguir siendo mejor que el 80% de los delanteros de la LFP, con una pierna cortada.



Luego viene Bolt, bajo la lluvia de Lausanna. El que nunca baja la cabeza. El hombre más rápido de la tierra sobre sus pies. Y resulta que competición tras competición es el peor en las salidas (0,204 seg) pero los revienta en el sprint, porque la cuestión no es cómo empieza ésto, sino cómo acaba. Él se ríe, como buen jamaicano, i said we're running, and i hope you like running too.


Ellos son buenos, pero él es el mejor. Porque cuando gana se ríe, y cuando pierde, también. Porque la lucha, la sigue, y a veces no la consigue, pero otras 100 veces sí. Él, como dice Sir Kronen tiene la magia, y todos los demás estamos esperando a ver qué conejo saca del sombrero esta vez.

Yo, a mi ritmo, me miro en su espejo, y me veo pequeño, pero me veo cercano. Y no me olvido jamás de lo que prometo, aunque ya me hayan marcado un gol, y no pueda empatarles el partido, les voy a demostrar [me voy a demostrar] que nunca bajo la cabeza. Porque todo lo que necesitas, ya lo tienes dentro.

lunes, 6 de julio de 2009

John Player Special




Una vez hubo un hombre con un sueño, se llamaba Colin Chapman. Como otros tantos. Colin hizo cosas que no creeriais. Innovó, se saltó la ley por donde pudo, pero siempre hacia adelante. Y siempre estuvo ahí, en la línea de fuego. Hay muchas cosas por las que recordar a Colin, unas buenas y otras malas, pero le daría la mejor de todas por la jugada de Gold Leaf en el '70. Pobre Jochen, ganó pero se mató, eran otros tiempos. Pero aparte de eso, todo el mundo alucinó. Qué es eso ahí en el costado, es tabaco, es dinero, ¿no lo veis? Colin lo vio. Luego lo pondrían hasta en la sopa, pero él, se calló y fue el primero. Con las faldillas lo mismo. Con el Lotus de negro, más de lo mismo. El de John Player Special con el que Magic la lió una tarde de lluvia en Estoril, donde el casino, al ladito de Lisboa. El dorado sobre negro con el que más de una noche Mansell se levanta sudando todavía. Andretti se ríe aún con el 78, Emerson todavía pasa por Montjuïc de vez en cuando a ver de qué color dejaba las marcas el Goodyear. Y todos se encienden un JPS por el bueno de Colin.