lunes, 4 de abril de 2011
El hombre delgado que no flaqueará jamás
Hay un tipo en el mundo que sabe que es el mejor, pero incluso a ese tipo le pueden dar las hostias, merecidas o inmerecidas. La diferencia de ese tipo con el resto de nosotros es que él, por delgado que parezca, no flaqueará jamás. Aunque hoy ninguna de todas las canciones que suele escuchar le va a servir, así que mejor buscamos por otro lado. Y al salir por el portal, todas las mañanas, la declaración de amor más estúpida para recordar que todo esto vale mientras dura, y que después, si es que hay un después, después nada vale nada. Salvo tú mismo. Hay un tipo en el mundo que sabe que es el mejor, pero que no merece que se lo digan de esa forma y en ese momento.
martes, 29 de marzo de 2011
El Bar "Los Amigos"

I.
Nos reunimos en el bar Los Amigos para ultimar los detalles del golpe. Los viejos nos miraban. Llevábamos el pasamontañas calado hasta las cejas, gafas de sol y guantes para no dejar huellas en los vasos sucios en los que nos sirvieron las cinco cañas que pedimos. Desplegamos el mapa encima de la mesa: atacaremos aquí, aquí y aquí. Ellos vendrán por aquí, aquí y aquí. Tendremos tres coches y cinco ametralladoras. ¿Cinco? Mejor siete. Si somos sólo cinco. Pues cinco. A las diecinueve treinta nos reuniremos en el punto marcado. Abortaremos misión sin respirar si uno solo falta a la cita. Nuestros chips microorgánicos desentonaban con la decrepitud del bar Los Amigos. Allí la pared se desconchaba y la humedad del solar colindante había combado las baldosas. Nadie en el bar Los Amigos despegaba la vista de la televisión ni el diario Marca. Les daba lo mismo a cuántos charlies fueramos a matar. Sus mujeres les esperaban en casa para que llegaran tarde oliendo a vino, con el cocido caliente. Sus chaquetas de punto estaban en el polo opuesto a nuestros chalecos de teflón y cazadoras de goretex antideslizante de última generación. Revisamos las armas, engrasamos los muelles, recontamos las balas. Nos miramos y apuramos el trago. Todo iba bien hasta que nos fuimos sin pagar.
II.
En cada ciudad del mundo hay un bar Los Amigos. Cada bar Los Amigos es igual al anterior, de modo que hay una especie de franquicia internacional. Les Amis, The Friends. Da igual. Son todos los bares el mismo. Para fundar un bar Los Amigos necesitas al menos una condición: una sociedad de dos amigos. No importa lo demás: dónde o cómo o por qué se conocieron, desde cuándo, qué les une. Sólo hace falta que sean dos y quieran mantener un bar que se caiga, un bar donde sirvan chatos de vino como producto estrella. Además, deben garantizar un mínimo de dos mayores de 65 años sea cual sea la hora del día entre la apertura, a las 10.30 am y el cierre, a las 9.45 pm. Son atributos voluntarios, pero que mejoran el ambiente: a) una o dos mesas con partida entre las 15.45 pm y las 18.30 pm b)la prensa local y si es la deportiva, que sea nacional c)puede prescindirse del bote de propinas, pues tal emolumento es inexistente en un bar Los Amigos. Si por azares del destino sucediera que los propietarios discutiesen, es decir, que se rompa la amistad que da nombre al bar, lo más recomendable es en primer lugar que se intente solucionar el conflicto por todos los medios, y si no, que se sustituya al elemento discordante por otro tranquilizador.
III.
Queríamos que Tony y Samu se reconciliasen y no se nos ocurría cómo. Hasta que Mariola pasó por delante del bar Los Amigos y nos dio la idea. Citarlos por separado y a ciegas en una mesa del bar, para que se quedasen frente a frente y entonces no tuvieran más remedio que arreglar sus diferencias. A Tony le dijimos que quedaríamos en Los Amigos para repartirnos el trabajo de mecánica cuántica y a Samu lo convocamos con la excusa de ver el partido de vuelta de semifinales de la Copa del Rey. Nos jugamos a suertes entre el grupo una plaza para permanecer con ellos, pues no nos fiábamos de que si estaban cara a cara se fueran directamente a liar a golpes o a darse la vuelta sin cruzar palabra. Le tocó a Susana. Susana se arregló: maquillaje, botas de tacón, pelo suelto. Nadie le advirtió de todo lo que iba a desentonar en el bar Los Amigos.
IV.
Un muerto y cuatro heridos en una reyerta
Salamanca/ Agencias.
Un hombre resultó muerto y otras cuatro personas heridas tras una disputa en el bar "Los Amigos" en Salamanca capital. Los hechos tuvieron lugar sobre las siete de la tarde cuando dos hombres encapuchados que salían del local dispararon a quemarropa indiscriminadamente contra todos los clientes del bar, que en aquel momento eran cuatro jubilados, cinco jóvenes y la dueña del negocio. Testigos presenciales afirman que los encapuchados estaban guardando material en una mochila cuando dos de los jóvenes se han puesto a discutir acaloradamente. Los encapuchados presuntamente han tratado de mediar en la discusión hasta que han tenido que recurrir al uso de la fuerza debido a la violencia verbal y física que estaban empleando los jóvenes. Los nervios acabaron de perderse cuando la dueña ha amenazado con llamar a la Policía para poner paz. Fue entonces cuando comenzaron los disparos. El fallecido, J.M.P.G, jugaba al tute en una mesa apartada con otros cuatro ancianos cuando, molesto por el elevado tono de las voces y por haber perdido una jugada de veinte en bastos, profirió un "cagüendiós" que acabó por encender los ánimos. Los encapuchados dispararon indiscriminadamente contra los clientes, dandose después a la fuga. Cuando los agentes del orden llegaron ya no había nada que hacer, salvo separar a dos de los jóvenes, que seguían peleando. Ambos pasaron a disposición policial y han sido puestos en libertad con cargos esta misma mañana. Se busca a los encapuchados en la zona y [...]
viernes, 25 de marzo de 2011
El puto Nole
El puto Nole es un crack. El genio nunca llegado del 25-M. Un hombre que ha tenido sus manos empapadas hasta este jueves, pero que lo que sin duda ha sudado es la camiseta. Es un genio y un payaso. El personaje sobre la pista, al que todos temen porque saben de lo que es capaz, pero al que su mente y personalidad histriónica le juegan tan malas pasadas que a veces incluso se camufla entre la multitud, no se deja ver, es uno más. Y entonces es cuando el puto Nole os pule a todos, cuando sale de entre la gente con su sonrisa máxima. Es capaz de hacer que te rías de él hasta quedarte sin aire, y en ses momento es cuando te da la puntilla. Es capaz de llevar sobre sus espaldas el circo con cuatro frases, gestos y coreografías, pero también de dar el máximo bajo presión, cuando la ocasión lo requiere. Cuando a los demás les temblaría el pulso y la muñéca. Porque el puto Nole es un genio que se esconde detrás de un payaso, como ya os decía, eso es lo que lo hace peligroso. Lo he visto crecer, lo he visto de todas las formas y colores posibles. Triunfando pero también losseando. A la sombra de otros más grandes, pero también tapandole el sol a otros muchos.
Al puto Nole también lo he oído hacerse llamar Francisco, pero yo y unos cuantos más sabemos que no es así, que en realidad él es el número 2 del mundo. Y si no es el número 1 es porque siempre queda algo que mejorar. Felices 20, pollo.
viernes, 4 de marzo de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
He perdido mi palestino
Un trozo de paño nos produce placer
y un grano de arena nos da dolor.
(Rafael Arnáiz)
Me lo trajeron del Líbano. Olía a zoco, olía a especias árabes y a historias que en aquel entonces me parecían de las Mil y Una Noches. Con 14 años mi madre me echó una increíble bronca por sacarlo de casa, por ponermelo. Te van a partir la cara cualquier día, me decía. Me lo ponía con más miedo que vergüenza. Era diferente, era especial. Era mi protesta adolescente. ¿Contra qué? Ni idea. Contra algún sistema, supongo. Luego vinieron los tiempos en que Bershka y Mango comercializaron productos parecidos, y entonces ya sí que a nadie nunca pareció importarle una mierda.
Después vino la Universidad. Pez en océano, qué más da. Yo llevé siempre mi palestino. Con traje o con cazadora vaquera. No era una forma de romper con ningún estilo. Me abrigaba, me sentía cómodo, era casi una parte de mi. Mil y una noches de nuevo, pero de otro estilo diferente a las de Oriente. Ahora estará en el cuello de alguien por ahí, que espero que lo conserve, que lo trate bien. Alguien para el que represente algo de aquí a otros ocho años. Que viaje con él, como hice yo.
Viajó conmigo a París, Londres, Lisboa, Oporto, Estambul, Praga, Viena, Budapest. A Madrid, Jerez, a Galicia, a Ponferrada, a Barcelona. Lo veo en muchas de mis fotos. Y ahora sucede que lo echo de menos, sucede que es una estupidez pero no quiero sustituirlo por ningún otro si no viene del Líbano, si no es blanco y negro con ese mismo bordado.
Qué cosas más extrañas estas del cariño, puedes llegar a echar de menos un trozo de tela.
domingo, 20 de febrero de 2011
Low Cost Varela
Tienes el himno nacional.
Nosotros, el rocanrol.
Sucedió con el ascenso al poder de la oligarquía astromántica del Feisbúc. Los periódicos se entretenían de nuevo con el nonagésimo noveno aniversario del Veintitrés Efe, agencia de noticias impares y números primos, preguntándole a todos los novios del País dónde estaban entonces. Las fotos en blanco y negro se sucedían, como se sucedieron los acontecimientos y las copas de vino una a una, puesto que había que festejar por todo lo alto el hecho.
- ¿Qué hecho?- preguntaban las voces de discordia.
Las voces de discordia no se ponían de acuerdo, como siempre, por algo eran voces de discordia. Las voces de discordia aquella tarde habían salido de su caja de música, e inundaban las aceras y hasta los telediarios. Era fácil reconocerlas, sólo había que cerrar los ojos y dejarse llevar por los acentos de diversidad, la olla de culturas y las olas de revuelta que cubrían el trópico de Capricornio. Cuando miran hacia aquellos días heroicos los historiadores no se ponen de acuerdo en absoluto, tal fue la grandeza del hecho.
- Ya, pero, ¿qué hecho?- Las voces se alzaban. No había quién las detuviese.
Con el ascenso al poder de la oligarquía astromántica del Feisbúc las ciudades postinmobiliarias se quedaron silentes, con las persianas bajadas, como párpados de domingo febreriano por la tarde con lluvia. Las ciudades postinmobiliarias eran el reflejo de lo que habíamos sido, de las canciones que enviábamos a los festivales internacionales, de nuestra práctica médica intradeportiva, de las políticas internas de los partidos, los partidos internos de las políticas y hasta el bipartidismo de los partidos de liga profesional. Las ciudades postinmobiliarias surgieron como fragmentos asteroidales de los núcleos incandescentes, porque en el centro todo ardía. Nadie podía explicarselo, nadie creía posible una efervescencia tal y sin embargo ya había voces de alarma, pequeñas, susurrantes, que anunciaban el hecho.
- Pero bueno, ¿qué hecho?
Los cantautores rompían sus guitarras contra el suelo, las cachondas de rastas se alisaban el pelo y compraban vestidos en Inditex. Ante esta espiral de despropósitos la jerarquía eclesiástica se movilizó, y resultante de los vuelos con Rayaner el bisnieto del ex-presidente de la Conferencia Opuscopal Espanyola, se autoproclamó a sí mismo Low Cost Varela, tomando por la fuerza la Caja Mágica, donde se guardaban las reliquias de San José. Mourinho, el invicto. Los historiadores aquí sí se ponen de acuerdo en la existencia de cierto Círculo del Crepúsculo, que se reunía de botellón y puterío en la Casa de Campo.
- Vamos a ver- las voces de discordia están indignadas, se les nota.- Vamos a ver. Se te va de las manos. ¿Se van de putas o toman el poder en la Nación?
Pues la cuestión es que una cosa es subsecuente a la otra. Como todas las grandes gestas, empieza con un "No hay cojones". Dice la leyenda, no confirmada, que tras tener en su mano la tibia de San José, cual cetro de poder, Varela retó a Tejerizo, sobrino no-nato del golpista que la armó, a crear un evento en Feisbúc para congregar en la Plaza Mayor de Lugo a quinientos mil obreros. ¿Por qué Lugo? Nadie lo sabe. ¿Por qué obreros? Eso sí está bastante estudiado. Varela sabía que liberando las ciudades de obreros tendría acceso directo a todos los centros de producción ladrilleros, Mano de Midas que todo convertían en oro. De este modo, tendría el poder económico completo. Tejerizo, en su obstinación por responder al "No hay cojones" no se dio cuenta de que ponía el país en manos de su compañero de farras.
- Espera, esto va a mejor. ¿Entonces se hizo con el poder en el país por un "No hay cojones"?
Evidentemente, todo sucedió con la connivencia de la Oligarquía Astromántica del Feisbúc, que disfrutaba sabiendose medio y fin en sí mismo de una revolución silenciosa, y que obtuvo una interesante tajada de poder. Acordaron quedarse con todas las peluquerías por debajo del paralelo 41 y las royalties de todas las revistas del corazón, un bucle infinito que les catapultó al número uno de Forbes. Lo demás vino rodado. Los datos trucados del Estudio General de Medias resultaron favorables a Marie Claire, hundiendo a las grandes emisoras del país. Y siguieron los "No hay cojones". Que si cortar las autovías, cerrar las televisiones, deponer el Ejército, pintar de azul los semáforos, mandar a la Reina Madre Letizia a Venezuela.
- Y ¿cómo acaba?
Acaba como lo ves a día de hoy. Vivimos debajo de un paraguas de desinformación. Las ciudades dormitorio están abandonadas. Corrupción y dinero para unos pocos. Pan, circo, deportes y dopaje. Nos reiteramos en aniversarios una y otra vez, sin saber nunca la verdad, ni parece interesarnos. Nos tocamos y retocamos en el pasado. La juventud se mete en los bares, en todos los sentidos. La subsociedad minoritaria nos domina, la Iglesia sigue atada al Estado, o viceversa, y lo mejor de todo es que nos reimos por no llorar de este país de chiste, de charanga y pandereta que hace 80 años estará como dentro de otros 80, cuando esto suceda, y alguien mire, y espere que en 160 aniversarios más podamos reirnos sólo del Festival de la Canción, porque la música murió con Freddie Mercury y el de en medio de los Chichos.
viernes, 18 de febrero de 2011
Vueltas
Las cosas que me obsesionan me dan vueltas en la cama en habitaciones ajenas. Hoy es viernes por la mañana, apenas hemos dormido. Pienso robar alguna de las fotos que tienes colgadas por la pared, porque ya te has ido, y confías en los desconocidos que te follan. La culpa está dividida en dos, todo está dividido en dos. Los recuerdos de Jenna Jameson también.
Jenna Jameson ha estado en esta cama. Lo sé, lo huelo. Nunca podrían engañar a mi nariz de judío con deudas. Pero yo me he enamorado de Marilyn Monroe después de verla con ese vestido blanco ventilándose en las salidas de aire del metro. Podría pasarme horas enteras en el sofá viendo películas coloreadas y lo único que hago es salir a correr en círculos por la ciudad. La circunferencia se convierte así en la forma perfecta una vez más. Pero, ¿cómo saber si te estás alejando de todo? Si siempre era circular, siempre estaba ese retorno. Y ahora, un globo de gas con una gran fuga. Ahora la tierra va quedando cada vez más lejos. Oigo las voces apagadas, las caras se difuminan y las formas son relativas.
Hubo un tiempo, como tantos otros. En ese tiempo importaba todo y nada, pero ahora ya no es ese tiempo. Las cosas han cambiado por todas las ciudades, y miento, y sé que soy yo el que ha cambiado. Me veo en el espejo, me quito años con la barba. Me encierro en el Hospital a vivir trozos de otras personas, a desmenuzar existencias y meterlas en parafina. Tomo café otra vez, me corto el pelo, me calzo las botas y ya no toco la guitarra, si es que alguna vez la toqué. ¿Cómo ha quedado la tierra tras el terremoto? Nadie sale a ver si hay sol, nadie canta canciones de guerra. Me obsesionan las derrotas y las victorias. Quiero que hablen los demás y yo sólo escuchar, ponerle paredes de piedra a la casa, volver a sembrar el césped del jardín, fumarme un verano completo boca abajo en la piscina.
Vivo esperando momentos y me dejo llevar un poco, me dejo llevar porque siempre soñé con los ríos anchos de aguas tranquilas que me cubren hasta el cuello, y me arrastran. Corro dormido por ciudades desconocidas y despierto por calles que conozco, pero intuyo que ya no falta demasiado para el día que me siente a descansar. Sudado, frío, con el corazón en la boca. Con ganas de compartir y de ser egoísta con ese desayuno continental. He visto un apartamento para dos cerca de la muralla y no puedo permitirmelo. Si al menos me dieran dinero por quejarme, toda esta espiral sería ascendente.
Y ahora me voy a ir. Me voy a ir de aquí sin hacer la cama. Voy a robar una foto y me voy a ir. Si es verdad todo lo anterior, volveré. Si es sólo otra mentira más, al menos será parte de una buena historia, de modo que no te preocupes, Jenna, Marilyn, Norma, que, de una u otra forma, todo va a salir bien, porque siempre ha sido así, y aunque hubo un tiempo (pequeño, informe, desgastado) los tiempos son continuos, los tiempos no se acaban, los tiempos vuelven.
Jenna Jameson ha estado en esta cama. Lo sé, lo huelo. Nunca podrían engañar a mi nariz de judío con deudas. Pero yo me he enamorado de Marilyn Monroe después de verla con ese vestido blanco ventilándose en las salidas de aire del metro. Podría pasarme horas enteras en el sofá viendo películas coloreadas y lo único que hago es salir a correr en círculos por la ciudad. La circunferencia se convierte así en la forma perfecta una vez más. Pero, ¿cómo saber si te estás alejando de todo? Si siempre era circular, siempre estaba ese retorno. Y ahora, un globo de gas con una gran fuga. Ahora la tierra va quedando cada vez más lejos. Oigo las voces apagadas, las caras se difuminan y las formas son relativas.
Hubo un tiempo, como tantos otros. En ese tiempo importaba todo y nada, pero ahora ya no es ese tiempo. Las cosas han cambiado por todas las ciudades, y miento, y sé que soy yo el que ha cambiado. Me veo en el espejo, me quito años con la barba. Me encierro en el Hospital a vivir trozos de otras personas, a desmenuzar existencias y meterlas en parafina. Tomo café otra vez, me corto el pelo, me calzo las botas y ya no toco la guitarra, si es que alguna vez la toqué. ¿Cómo ha quedado la tierra tras el terremoto? Nadie sale a ver si hay sol, nadie canta canciones de guerra. Me obsesionan las derrotas y las victorias. Quiero que hablen los demás y yo sólo escuchar, ponerle paredes de piedra a la casa, volver a sembrar el césped del jardín, fumarme un verano completo boca abajo en la piscina.
Vivo esperando momentos y me dejo llevar un poco, me dejo llevar porque siempre soñé con los ríos anchos de aguas tranquilas que me cubren hasta el cuello, y me arrastran. Corro dormido por ciudades desconocidas y despierto por calles que conozco, pero intuyo que ya no falta demasiado para el día que me siente a descansar. Sudado, frío, con el corazón en la boca. Con ganas de compartir y de ser egoísta con ese desayuno continental. He visto un apartamento para dos cerca de la muralla y no puedo permitirmelo. Si al menos me dieran dinero por quejarme, toda esta espiral sería ascendente.
Y ahora me voy a ir. Me voy a ir de aquí sin hacer la cama. Voy a robar una foto y me voy a ir. Si es verdad todo lo anterior, volveré. Si es sólo otra mentira más, al menos será parte de una buena historia, de modo que no te preocupes, Jenna, Marilyn, Norma, que, de una u otra forma, todo va a salir bien, porque siempre ha sido así, y aunque hubo un tiempo (pequeño, informe, desgastado) los tiempos son continuos, los tiempos no se acaban, los tiempos vuelven.
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