sábado, 20 de febrero de 2010

El Plata (Zaragoza)


Veamos. No hay un modo de explicar esto sin que resulte llamativo. Pero creo que la intención de esto es ser llamativo, de modo que lo explicaré de todas formas.

Es una calle oscura de la capital del Ebro, las puertas del garito son naranja. Muy naranja. Demasiado naranja. Y dentro, mesas corridas, larguísimas, de colores. Y en ellas los abuelos se sientan en compañía de la parienta a ver cómo unas cachondas camareras les ponen en la boca chupitos en probetas que sujetan con sus atributos delanteros femeninos.

El Plata clama estar dirigido por Bigas Luna. Sólo eso podría explicar las jotas mañanas seguidas de clases de salsa, seguidas de streaptease masculino y femenino, cuerpos construidos a base de entrenamiento y de gimnasio y sacrificio, de danza del viente, de patinadores andróginos.Ah, y eso también podría explicar los 4 euros por un café con leche y los 8 por un gin tonic.

Pero el espectáculo esperpéntico, humorístico, deja un buen sabor de boca para el resto de la tarde. Y, si como yo, haces uso del gin-tonic a las 4, una agradable neblina para el resto del día.

jueves, 18 de febrero de 2010

Gora España

"Si me viese mi amatxo y me viesen los colegas
me colgaban en la plaza, por traidor y por idiota
[...]Gora España, ra ra ra"




Yo, que empecé hace un par de años a escuchar a Lendakaris Muertos, me hallé gratamente sorprendido esta mañana cuando por fin tres colegas de Euskal Herria se decidieron a salir públicamente del armario delante de toda Espanya y parte del extranjero, sin oculta un ápice de toda su emoción por la camiseta nacional, que nos une en 90 minutos de angustiosa gloria.

Y me quedé gratamente sorprendido, porque los buenos de Lendakaris profetizaron el futuro de la banda hace ya unos añitos, que se ha visto materializado hoy mismo en todos los tabloides deportivos y generales del kiosko medio, en todas las televisiones, fuesen de donde fuesen. Hoy Iñaki de Juana Txaos le está dando infinitas gracias al Facebook por adelantar a los cachorros armados a su tiempo, al sentimiento de todo un pueblo, que en realidad, cada vez que pone una bomba lapa, sólo está deseando que Raúl marque el gol que nos dé el Mundial de Sudáfrica, y poder gritar agusto: "Gora España!!"

El Caminante


Tiene 22 heridas, una por cada año, con su correcta curación sin un gramo de alcohol. Como la canción de 7 vidas, si le das lo que perdió, te dará lo que le pidas. Es un tipo grande, unonoventa aproximadamente. Es el hombre del futuro, armado con toda clase de útiles trastos electrónicos para hacer la vida mejor. Es el hombre que me enseñó a ir de negro sin dar sombra, porque antes de esto, yo me vestía de colores y no estaba agusto en ninguno. Él vino a la vez del norte, como Ismael Serrano, y del sur, como el Afrika Korps que Rommel nunca trajo victorioso.

Pero es que esa es la verdadera victoria, que como Rommel nunca ha dejado nada por hacer. Y siempre con el honor pintado en la frente.

domingo, 14 de febrero de 2010

Rise and Fall

Basado en una historia de Sir Kronen.

"A por ellos, como en Paracuellos" rezan los titulares de la 3ªedición especial del día, de las 22.30. Y en la portada la foto del Rey vestido de militar con su boina azul y la rojigualda en el hombro, riendose, como si fuera la única persona feliz en el país entero que se había lanzado a la calle a la vez que los tanques del difunto Milans del Bosch.

Entonces, allá por la medianoche los vampiros habrán recogido del suelo las toneladas de sangre derramada en el nombre del Amor, y todas las televisiones emitirán en exclusiva el mensaje de Jaime Peñafiel delante del tapiz masónico del siglo XVII que tiene oculto el escudo anagramático de Telecinco.


Españoles todos. Hoy nos hallamos en la penosa encrucijada del Pasado y el Futuro, que chocan en el Presente con el que esta noche de Febrero nos golpea la cara. Las hordas ascendentes de Liberalconservadurismo Cristianomasónico Comunista que querían tomar el mando del País han salido por fin de las sombras mostrando su perverso rostro, contraído en una mueca de avaricia y constante ira.

Soportamos sin bajar la cabeza la Jubilación a los 67. Soportamos impasibles las horas de TVE sin poder ir a mear por riesgo a perdernos la escena cumbre del telefilme de rigor para la sobremesa de un Domingo. Soportamos los recortes presupuestarios y el monopolio del cine español de drama, sexo, posguerra, sexo y drogas. Y sexo. Soportamos los doblajes inanimados, los títulos estúpidos, soportamos una alfombra verde. Soportamos las recetas rojas para los viejos y las pastillas para la próstata. Soportamos la burbuja inmobiliaria.

Yendo un poco más allá, el vaso de nuestra paciencia (rezará Peñafiel) se fue colmando con la llegada de esa trepa divorciada televisiva a la línea hereditaria que ha de dar a luz al macho que regirá la Nación . Sus desplantes constantes. Y Elena deshonró el Sagrado Voto del Matrimonio al vender a su consorte Duque de Lugo por minucias como las rayas de coca en el gimnasio. Fútil y terrible sexo el femenino, haciendo leña del árbol caído.

Amigos, hermanos, compañeros. Lo que no podemos soportar es que con toda esta pirámide de despropósitos que se elevan hasta rayar las nubes, además de echar a Don Jaime de la Casa Real le retiren su estatua del Museo de Cera.>>


Y será en ese preciso instante, cuando suenen los primeros acordes del Cara Al Sol, el escudo del Los Reyes Católicos sobre fondo azul, España entera con todos sus grupos de Facebook unidos en una sola canción y corazón poblará las aceras para proclamar que aquí ni Dios Bendito que baje al Cerro de los Ángeles, provincia de Getafe, nos va a quitar el mando de la Televisión, la puntilla blanca de la mesa camilla, los braseros de cisco. Ni a los consortes aristocráticos de la Casa Real que se metan de farlopa.

Porto 2.0 (Un día en el mundo)


Las ganas de empezar de cero nos llevaron del metro a la praia de Matosinhos, a correr como gilipollas, a meternos (en el mar) en febrero, a correr más, y a llevar arena en los bolsillos y el pelo. En Porto no venden tanto pan, pero sí navajas, y como en Vente p'Alemania, Pepe, comimos chorizo en el hostal.

Y café, mucho café, ese café. Solo, meio leite, descafeinado. Muy calientes, así es como nos gustan [también los cafés]

Luego el tren y A Bola nos llevaron a Braga, a pasar una tarde de acercamiento a lo que puede ser nuestro futuro. Erasmus. Y el peligroso combustible que es la ilusión, que nunca sabes cuándo se te puede terminar y cuándo te va a explotar en las narices. Pero las sonrisas y los abrazos y los imposibles y las ganas de abrazarte viendo atardecer en el Jardim de las Flores. ¿Eso? Mil y una vidas, como mi gato. O como ese perro de la calle que habeis adoptado. Qué de estereotipos. Los cafés, las birras, los porros, las fotos, la experiencia. Vivir, waht else?

La estación de Sao Bento nos recibió a media noche, y O Piolho allá por la una de la madrugada. Luego fue el vinho verde, la Superbock y los Safari-Cola. Las conversaciones en portuñol con gordas de Bragança y borrachos internacionales, las risas y los camareros parecidos a acordeonistas estonios de las calles de Zamora.

Y en el camino de vuelta de otra noche que se funde con la mañana, las calles de empedrado nos oyen de nuevo. Y cantamos alto, por la vida que tenemos, por la que nos queda, por la que marcamos con chinchetas para que no se olvide.

sábado, 13 de febrero de 2010

Porto 1.0 (Sin documentos)


Llueve, ¿a ti te importa? A mí tampoco. Kilómetros en las piernas bajo el empedrado y el atardecer y las colonias y los bigotes y los estereotipos para ser derribados entre librerías profundas como la boca del infierno. Como Camus, que me volvía loco (declara su albacea en Esperanto en diarios nacionales mientras nuestro bus viaja al lejano Oeste)

Porto me brindó la oportunidad para escapar, hacer de Espanha un tabú y a la vez hacer del futuro un aperitivo, para pisar el terreno con fuerza y abrir boca. Luego me robaron la cartera.

Entonces viajé a milnovecientossetentaycuatro, así, del tirón, en aquel semisótano donde esperaba a que me esposaran, me metieran en uno de los tres cuartuchos de puertas agrietadas y la PIDE me hiciera confesar que por las noches canto Grândola, Vila Morena a voces contra mi almohada y luego por la ventana. Pero ellos me ayudaron. Me dieron una identidad en un folio blanco, me hicieron depender de un papel, como Maradó.

He sido 3 días sólo un papel con su sello, he sido eso, y he sido todo. Me he debatido entre sueños húmedos de lo que me haría la Guardia Civil en la frontera de nuestro amado terruño y las palabras que yo les diría: las series, las películas, mi abogado, las hostias en el estómago.

La noche boca arriba sin atisbos de homosexualidad en una habitación en obras de un residencial decrépito. Echaba de menos el aire de la infancia que te da volverte un poco más viejo. Echaba de menos ser un poco más viejo, ser un poco más viaje.

martes, 9 de febrero de 2010

Ataque preventivo

Nunca tengo claro por qué, pero hay veces que me levanto en pie de guerra.

me levanto en pie de guerra, nena, y no hay nada que tú ni tu escudo antimisiles

podais hacer para detenerme

porque he declarado una ruptura unilateral de la tregua que nos mantenía a ambos lados de esta frontera, de esta zanja con hormigón, de estas trincheras húmedas a las que me había desacostumbrado ya, lo tengo todo preparado: consejos de guerra, sobornos al tribunal de La Haya, artillería ligera, pesada, caballería, fuerzas aéreas, marina, alfiles, peones, dados y baraja francesa del tarot.

Supongo que no podrás hacer otra cosa que ver en los telediarios mi continuo bombardeo, leer en los diarios mis partes, oir en la radio mis canciones, hasta que termine por extenuar tus defensas, hasta que tus muros de ciudad abierta sean grises y viejos y quemados y tristes y sólo polvo, sólo polvo nos separe, nos junte. Entonces procederé a la invasión,saltaré sobre todo lo preestablecido: los años de silencio insistente de mi lado de la frontera, la censura autocrática que ha gobernado tu lado; lo haré buscando el mayor bien, un propósito justo tras el cual, como cualquier otra guerra y siguiendo una bienaventurada costumbre de la estirpe humana, sólo primará mi interés.

Será una guerra de desgaste, pero estoy preparado con refugios nucleares y latas de sardinas y carne seca y leche en polvo para cualquier eventualidad, aunque no tengo secretario de estado oculto en algún lugar del territorio por si me destrozas, y es que al fin y al cabo esto es una guerra [puede ser que te ganen, o que ganes] O que no ganemos ninguno, pero nos lo habremos pasado tan bien callando a gritos que algún día lo contaremos en cientos de páginas autobiográficas amarillentas amarillentas

y todos mis misiles no valdrán para nada, y se habrán cubierto de polvo, pero nunca llegará la paz.