One night and one more time
thanks for the memories, thank for the memories
even though they weren't so great, it tastes sweeter...
"Cuando miras desde fuera, tienes esa protección que dan los cristales, contra reflejos indebidos, contra escupitajos, contra sensaciones y carne de gallina. Tienes, digamos, inmunidad, tienes derecho a opinar, tienes carta blanca. Pero en esos momentos no te das cuenta de que dentro del ojo del huracán pasan acciones milimétricas que solo puedes ver si te la juegas y estás allí, acciones que cambian el sentido completo de la situación. Y allí estaba, aquella vez..." [Fragmento inédito]
martes, 6 de enero de 2009
lunes, 5 de enero de 2009
Carta a los Reyes
He sido bueno, lo juro. He hecho cosas buenas. No he bebido tanto como esos amigotes míos, no he robado a nadie, ni tampoco me ha dado por atentar contra la propiedad individual ni la vida humana, ni esa clase de cosas que se recogen en la Carta de los Derechos Humanos.
Así que me veo en el derecho, qué coño en el derecho, en la obligación de pedir cosas a lo grande. Quiero un portátil que me permita tocarme los huevos a mis anchas en todos mis ratos libres, estoy harto del ostracismo al que me ha condenado no tener internet para mí solo entre semana. Quiero un Ferrari, porque mi padre no me suelta el Mégane ni p'atrás. Quiero una novia que se calle la boca y folle mucho, porque estoy harto de buscar por barras de bar, y de acostarme solo todas las noches, y de cascármela yo mismo. Quiero acabar con esta tortura de carrera de 6 años que me va a costar la cordura, cuatro dioptrías, y a mi padre la cuenta corriente. Quiero una casa grande, grande. Con su finca, con su piscina y su jacuzzi, quiero vivir toda mi vida del cuento, como esos políticos o personajes de televisión. Quiero publicar un libro sin tener que pasarme noches en vela para rellenar folios blancos a mano. De hecho, quiero una buena biblioteca para mí solo, y todo el tiempo del mundo, todas las tardes soleadas tirado en una tumbona, para leermela de arriba abajo y de abajo arriba, pensar y repensar. Quiero un Scalextric bueno de una vez por todas, adiós a las oxidadas pistas heredadas que no me dejan correr agusto, quiero una habitación exclusiva dedicada para ello. Quiero una cuenta corriente en Suiza, de las que empiezan con seis ceros, y también tienen seis ceros en el montante final.
A lo mejor es mucho, ¿no? Vale, entonces retiro lo del Scalextric. Espero que sepais comprenderlo, tengo mis razones para pedir todo lo anterior.
Es que os sigo guardando rencor desde la vez que con cinco años pedí el barco pirata, y me trajisteis aquella mariconada de la goleta. Desde entonces ya no le pido nada a mis padres, hice un pacto con el gordo seboso de la Coca- Cola, escucho rock and roll, emulo a mis héroes de blog, y tengo una bufanda tricolor para animar a la selección.
Pero, este año, queridos Reyes Magos, arreglemos las cosas entre nosotros.
Os lo he puesto fácil, ¿no?.
Imaginaos por un momento que os llego a pedir la paz en el mundo, que se acabe el hambre, o que en Zamora progresemos.
Así que me veo en el derecho, qué coño en el derecho, en la obligación de pedir cosas a lo grande. Quiero un portátil que me permita tocarme los huevos a mis anchas en todos mis ratos libres, estoy harto del ostracismo al que me ha condenado no tener internet para mí solo entre semana. Quiero un Ferrari, porque mi padre no me suelta el Mégane ni p'atrás. Quiero una novia que se calle la boca y folle mucho, porque estoy harto de buscar por barras de bar, y de acostarme solo todas las noches, y de cascármela yo mismo. Quiero acabar con esta tortura de carrera de 6 años que me va a costar la cordura, cuatro dioptrías, y a mi padre la cuenta corriente. Quiero una casa grande, grande. Con su finca, con su piscina y su jacuzzi, quiero vivir toda mi vida del cuento, como esos políticos o personajes de televisión. Quiero publicar un libro sin tener que pasarme noches en vela para rellenar folios blancos a mano. De hecho, quiero una buena biblioteca para mí solo, y todo el tiempo del mundo, todas las tardes soleadas tirado en una tumbona, para leermela de arriba abajo y de abajo arriba, pensar y repensar. Quiero un Scalextric bueno de una vez por todas, adiós a las oxidadas pistas heredadas que no me dejan correr agusto, quiero una habitación exclusiva dedicada para ello. Quiero una cuenta corriente en Suiza, de las que empiezan con seis ceros, y también tienen seis ceros en el montante final.
A lo mejor es mucho, ¿no? Vale, entonces retiro lo del Scalextric. Espero que sepais comprenderlo, tengo mis razones para pedir todo lo anterior.
Es que os sigo guardando rencor desde la vez que con cinco años pedí el barco pirata, y me trajisteis aquella mariconada de la goleta. Desde entonces ya no le pido nada a mis padres, hice un pacto con el gordo seboso de la Coca- Cola, escucho rock and roll, emulo a mis héroes de blog, y tengo una bufanda tricolor para animar a la selección.
Pero, este año, queridos Reyes Magos, arreglemos las cosas entre nosotros.
Os lo he puesto fácil, ¿no?.
Imaginaos por un momento que os llego a pedir la paz en el mundo, que se acabe el hambre, o que en Zamora progresemos.
domingo, 4 de enero de 2009
Papel mojado
That's one small step for a man, one giant leap for mankind
Armstrong. Julio del 69. La luna.
No se trata de quien eres, de si estabas en Woodstock un verano antes de la llegada a la luna viendo a los Jefferson Airplane puestos hasta las cejas, cantando White Rabbit, soñando con amor y toda esa clase de inventos. No se trata de cuanto tiempo te ha llevado alcanzar este sitio, tu barrio o un polígono industrial, date tiempo y respira. Porque en realidad ha sido fácil, aquí estás, y dejas que te regalen los oidos, y te sientes bien con esfuerzos mínimos, empiezas a conformarte con nada. Y todo lo demás está ahí, tu antebrazo inmaculado sin una sola cicatriz. No te crees capaz de hacerlo, ¿es eso? No creía que fueras de esa clase, siempre creí que irías a por algo más, que podrías dar algo más. No porque se espere más o menos de ti, si nunca fuiste de los que alimentaban el ego a base de comentarios ajenos. Te acuerdas de mí cuando ves por la televisión esos anuncios de basura enlatada para gatos, yo me meto dentro de un envase pero nunca se caducan mis letras. No te voy a pedir ni siquiera que quemes el mueble bar en el intento, que te gastes la herencia de tus padres, no te voy a pedir un imposible, sólo te pido que esta vez no te rindas antes de haberlo intentado. No hay secretos para nunca empezar, el secreto de todo esto está en terminar vendiendo lo que tienes y lo que eres para sobrevivir en una acera donde cada vez que llueva sólo vas a ser una vez más lo que siempre dices ser. Papel mojado.
Armstrong. Julio del 69. La luna.
No se trata de quien eres, de si estabas en Woodstock un verano antes de la llegada a la luna viendo a los Jefferson Airplane puestos hasta las cejas, cantando White Rabbit, soñando con amor y toda esa clase de inventos. No se trata de cuanto tiempo te ha llevado alcanzar este sitio, tu barrio o un polígono industrial, date tiempo y respira. Porque en realidad ha sido fácil, aquí estás, y dejas que te regalen los oidos, y te sientes bien con esfuerzos mínimos, empiezas a conformarte con nada. Y todo lo demás está ahí, tu antebrazo inmaculado sin una sola cicatriz. No te crees capaz de hacerlo, ¿es eso? No creía que fueras de esa clase, siempre creí que irías a por algo más, que podrías dar algo más. No porque se espere más o menos de ti, si nunca fuiste de los que alimentaban el ego a base de comentarios ajenos. Te acuerdas de mí cuando ves por la televisión esos anuncios de basura enlatada para gatos, yo me meto dentro de un envase pero nunca se caducan mis letras. No te voy a pedir ni siquiera que quemes el mueble bar en el intento, que te gastes la herencia de tus padres, no te voy a pedir un imposible, sólo te pido que esta vez no te rindas antes de haberlo intentado. No hay secretos para nunca empezar, el secreto de todo esto está en terminar vendiendo lo que tienes y lo que eres para sobrevivir en una acera donde cada vez que llueva sólo vas a ser una vez más lo que siempre dices ser. Papel mojado.
sábado, 3 de enero de 2009
Disco del mes: Absolution

Bueno, una de propósitos de año nuevo, analizar un disco cada mes...
Artista: Muse
Año: 2003
14 temas, o 13 y una introducción de 22 segundos, como querais. Un disco de esos, literalmente, redondos, que son como montañas rusas que a veces te dan descansos para otra caída aún más fuerte, a veces suben despacio para irte preparando, o te tienen durante tres temas electrizado. Bellamy y compañía se cubrieron de gloria con unos temas épicos [Apocalypse Please, Time is running out, Stockholm Syndrome, Butterflies and Hurricanes] que te levantan del asiento, que te dan ganas de poner el volumen a reventar, de gritar, una música que transmite algo fuerte. Luego tienes descansos, para cerrar los ojos y dar vueltas sobre tu propio eje [Sing for absolution, Blackout, Endlessly] . Un nivelazo que, a mi entender, no alcanzaron en su siguiente trabajo, Black Holes and Revelations, de 2006.
Lo dicho, un trabajo imprescindible, este Absolution, para entrar de lleno en el rock alternativo, para conocer o recordar a los Muse. Años les va a llevar repetir algo como esto. Algo destacable de la banda británica es su inmaculado directo, un paso en el que muchos grupos pierden lo que de una manera u otra ganan en el estudio.
Os dejo Sing for Absolution , de tranquis, y Time is running out en directo.
viernes, 2 de enero de 2009
Ida y vuelta
"Tengo una gran idea en la cabeza que nunca se cumple y por eso me faltan las comas y construyo frases interminables, aunque a veces me doy un poco de aire saltando por la ventana hacia el tejado de enfrente, territorio papá noel y guirnaldas de coleres, rojo y verde, azul y amarillo, este es el cuento de nunca acabar, digo que tengo siempre algo que se me olvida cuando me pongo a dibujar palabras y mientras escribo sinsentidos en realidad lo que hago es dejar pasar el tiempo a ver si vuelve lo que se me ha perdido, de este modo nunca tengo la verdad en el bolígrafo, sino en la punta de la lengua y me quemo con el café con leche con mi madre con la radio puesta con noticias de energía nuclear con consecuencias positivas, y pienso yo, algún día se tiene que acabar todo esto, porque nadie ha inventado aún un móvil perpetuo de primer, ni segundo orden que gire haciendo caer bolas y agua, cada vez que meto las bolas en agua ahora que todavía es enero siento el perpetuo movimiento de tercer orden [llámalo putas ganas de salir corriendo y pegarme al radiador] y un deseo irrefrenable de quemar mis pinturas de cera para hacerme unas velas de colores y soplar y quedarme con el humo a oscuras, recuerdo incesante de noches en cuevas rupestres, recuerdo incesante de noches en bodegas decimonónicas donde los altavoces te llenan la cabeza de ruido en lugar de sentarte con un libro y un paquete de pipas y repetir palabras en voz alta atado a los barrotes de una jaula de oro, nunca soy un músico sino que sólo soy otro medio en manos de las palabras, que van y vienen.
Contenedores
He encontrado una de mis obras en un blog. De hace dos años. No me pregunteis, estoy alucinando aún. Creo que voy a colgar la carrera y a pintar contenedores, que me sale más rentable...
http://sentado-.blogspot.com/2007/02/el-rencor-la-basura.html
Mi preferida era esta otra:

Este año, fui algo más profano, y puse a Neruda en una pared, y en otra me deleité haciendo un poco el gamberro.

No debería haber visto tanto mayo del 68. El año que viene, pongo la mítica de "bajo los adoquines está la playa"....si el alcalde no me ha detenido antes, y si me dejan otro bote de pintura... Disfrutad!
http://sentado-.blogspot.com/2007/02/el-rencor-la-basura.html
Mi preferida era esta otra:
Este año, fui algo más profano, y puse a Neruda en una pared, y en otra me deleité haciendo un poco el gamberro.

No debería haber visto tanto mayo del 68. El año que viene, pongo la mítica de "bajo los adoquines está la playa"....si el alcalde no me ha detenido antes, y si me dejan otro bote de pintura... Disfrutad!
jueves, 1 de enero de 2009
2009 d.C.

No tengo la fórmula secreta de la felicidad. Tampoco la quiero, así me sale más rentable cada vez que me voy a pasar una noche entre personas que no tienen ninguna deuda conmigo, y a las cuales no les debo nada, sino que simplemente nos compartimos sin ánimo de lucro, hasta que llega el amanecer. Saltar la hoguera a pies juntos, eso es todo. Y nunca quemarnos.
Yo sólo tengo una botella en tres cuartos de cava, una hoguera a plena noche, canciones por las calles mojadas, y casas vacías, sólo tengo escapadas. Fechorías, sigamos siendo adolescentes, tiremos la cerveza a los contenedores, y oigamos el agua de la fuente. Dadme un bote de pintura blanca y un palo redondo o una brocha, y regaré de cultura, de sonrisas, y de algo de sueño las paredes de este sitio.
Yo no quiero propósitos de año nuevo que nunca se van a cumplir, yo no quiero deseos en mensajes cortos, yo no quiero sueños inmateriales. Yo quiero noches como ésta, yo quiero quedarme boca arriba sin moverme en la cama, hablando de cambiarnos nosotros, y no de cambiar el mundo. Quiero mancharme las manos de blanco, quiero mojarme el pelo y las mangas, oyendo cantar.
En el fondo, lo que querría es empezar todos los años con la misma sensación que tengo ahora mismo, sintiendome vivo, paseando por el campo con el frío sol de invierno sin tener heladas las manos, hablando y escuchando todas y cada una de las razones por las que merece la pena que hoy sea un nuevo año. Yo no tengo la fórmula secreta de la felicidad ni de la Coca-cola, sólo tengo mis momentos.
Arriba Videmala Libre.
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